Sagitario A

 

Me arrastro, no veo el fin aún, busco un oasis para descansar y en ese oasis estás tú, no, el oasis eres tú. Los planes, la vida compartida, el dinamismo y la cercanía que alguna vez existió entre nosotros hace que el vacío se sienta más grande. No contengo la pena, solo quiero sacar toda esta brea hecha de melancolía de mi mente.

No puedo llorar, parece como si no fueras relevante a mi cuerpo o es que en realidad no excavaste tan profundo, entonces ¿por qué dueles tanto? ¿Por qué mi estómago baja hasta mis pies cuando pienso en ti? ¿Por qué te extraño si solo fuiste una notificación de celular en mi vida?  ¿Qué te di para que no pueda reclamártelo sin que mi orgullo se vea comprometido? Si solo éramos amigos. Solo amigos…

Eso es lo q más extraño, tu amistad, tu preocupación, tus “¿cómo te va?” a mediodía. Hubiera preferido conocerte de otra manera para que ese gusto no se intensifique en mí y pueda tratarte como debimos tratarnos siempre: una amistad de cómplices y hermanos. ¿Dónde se trastocó nuestra situación para que te desintereses en mí y yo no pueda hablarte como antes?  Fue ese día en que nos conocimos. Ahora la consecuencia es esta distancia de años luz que no sé manejar.

No puedo dejarte ir aún, pero rezo por eso todos los días…




Comentarios

Entradas populares de este blog

Once again...

Afirmando camino

Desvaneciendote