Esa cuestión de amar
Pensando
y pensando he estado. Veo a alguien que me gusta y comienza cuestionario ¿me
querrá? ¿Será como yo quiero? ¿Estará dispuesto a entenderme? ¿Estaré dispuesto
a esforzarme?
Y a
todas esas preguntas salen varias respuestas; una más negativa que la otra. No
me va a aguantar; no me comprenderá; me da flojera; mis padres no me van a dar
permisos; ¿para qué? Si sus defectos serán tan grandes que no los voy a poder
tolerar; ya no quiero hacer más daño.
¿Me
habré vuelto tan amargado como mi amiga Ma Ja me ha dicho? ¿Estaré tan reacio
al amor de ahora en adelante? No sé lo que quiero, hay un chico que sale
conmigo que se llama Chris pero no es lo que busco, a pesar de que es casi
perfecto, no sé nada, se me complica la existencia con tan sólo 23 años.
Aún
pienso que estoy así porque no me he enamorado locamente como el año pasado que
me gustaba cualquier persona y lloraba y moría por él ¿me habré enamorado? ¿O
sólo obligué a mi cabeza a enamorarse y ya se aburrió? ¿O es flojera? ¿O me
habré vuelto tan egoísta que me he enamorado de mi mismo?
Estoy
condenado, como dije, ya no quiero hacer daño. Tiendo a ilusionar a las
personas a quienes yo gusto porque no se decir NO. No soy tan cruel como para
romperle el corazón a alguien. La primavera se quiso reivindicar este año pero
creo que la prefiero haciéndome sufrir.

Comentarios
Publicar un comentario