Palabras Filudas
(23/01/2012) Quise hacer de mi día
un “día D”, mi Waterloo. Quise hablarte de lo me sucedía, de porque mis ojos se
mojaban todos los días pensando en ti y en tu indiferencia. Y como había
llegado a una resolución simple y complicada, tranquila y dolorosa.
Te vi y mi boca se cerró,
mi cerebro dejo de funcionar; las ideas se apagaron y me desenchufe de mi
realidad para entrar en la tuya. En donde yo soy un agente externo que vive por
y para ti. La reacción ocurrió varios minutos después, me obligue a cargar mis
dolores otra vez y tratar de aligerarlos contándotelos, sin saber que
terminaría con una carga más fuerte.
Quiero hablar contigo
– así comencé. Te dije que no me molestaba que tú no estuvieras a mi lado todo el
tiempo. Pero que t hagas presente en mi vida de alguna forma, ya que, siento
que los “te quiero” se los mandara a alguien más de mi celular, a un extraño
que de alguna forma me manda mensajes. Necesito saber que te importo, que t
preocupas por mí, que sientes lo mismo que yo por ti. Te conté que me preocupa
nuestro futuro, tu allá y yo acá, la frialdad de la distancia nos volverá
icebergs imposibles de derretir y cercanos a colisionar y destruirse.
En respuesta obtuve
palabras filosas que atravesaron mi corazón:
- · “No te contestaré el celular si estoy con gente a mi alrededor” (traducción: los fines de semana tendrás suerte si te contesto).
- · “Baja tu nivel de ‘melosería’ para que yo pueda subir el mío” (traducción: trátame como alguien más para que yo pueda tratarte como tú me tratas ahora)
¿Por qué no encuentro
un punto medio? Mi ex pareja era muy meloso, me asfixiaba; ahora él me deprime
con su frialdad. No sobreviviré a este estilo de vida.
Comentarios
Publicar un comentario