Desvaríos de un corazón esperanzado
No hice nada de
lo que tenía planeado hacer hoy. Ha sido un buen día, sin embargo, he llorado,
he dejado de comer porque ayer con la cólera y depresión me vino una gastritis
intensa. Ahora somatizo.
Decidí no crear más
drama en mi vida, no le iba a hablar a la hermana de Christian, no iba a decirle
a Chris que me dolió que me dijera eso ayer. Atiné a cortarme el pelo y a ser
feliz. Voy a comenzar a tratar a Chris y su familia como amigos y no como
familia, como solía hacerlo. Voy a pensar en Chris como un amigo que necesita mi
ayuda de vez en cuando. Como todos.
El poder de la
mente es tan fuerte y, en mi caso, estoy seguro de que he enfermado al menos a
2 personas con solo estar enojados con ellos. A lo que voy es, pensando en
ellos como amigos y solamente amigos no me hace mal. Es más lo estoy haciendo
ahora mismo y todo bien. Chris puede estar con quien quiera… y al final será mío
y solo mío. Jajaja (risa malévola)
Y es que así he
estado todo el día. De pensar en ellos como amigos y en Chris como eso nada más,
a alucinarme el hombre más apetecible del planeta y asegurar que tengo poder sutil
sobre todos. Ya quemé.
Tengo miedo
¿Sabes? Miedo a no avanzar, a quedarme prendado de él para siempre y a verlo
con otra persona y sufrir en silencio hasta que ese silencio explote en maneras
que no puedo imaginar, pero con certeza, dañando a más de uno y yo estoy entre
los heridos.
Hoy soporté las
visteadas de Chris, sus recurrentes apariciones en mi cabeza, mis estados de
humor cambiantes: del nostálgico al vanidoso, del vanidoso al cuerdo, del
cuerdo al emocionado, del emocionado al nostálgico y así. Varios de estos
ciclos, repetidas veces durante el día.
Llegando a casa,
al escuchar el comentario al evangelio que siempre escucho, mi Amado me repitió
de una forma más explícita que tuviera paciencia. Que la paciencia lo alcanza
todo y que todo estará bien. Que espere un poco más y que no me preocupara
porque con Él estoy a salvo. Sonreí. Fui feliz, con esa felicidad que me viene
solo cuando es por inspiración divina, es solo un instante pero llena todo mi
ser. Es como si todo mi cuerpo sonriera y es tan reconfortante. Solo el que
conoce a Dios y sabe que lo ha escuchado, ha podido conocer ese instante de
cielo en la tierra.
Me voy tranquilo,
queriendo que ya sea mañana. Queriendo poder ver a mi Amado pronto. Amiga
muerte, asómate para darme el descanso necesario y poder ir a ver a mi Amado y
a mi hermosa Madre. Aléjame de este sufrimiento y llévame de vuelta a casa.
Espera, aún tengo
que hacer lo que Dios me ha encomendado. Amiga Muerte, unos momentos más. Solo
unos pocos y ya estoy contigo. Espérame…

Comentarios
Publicar un comentario