El borde


No han sido días fáciles. He llorado varias veces en distintos momentos hasta el día lunes. El martes ya no tenía lágrimas Saber que había perdido a Chris para siempre me destrozó lo poco estabilidad emocional que había construido. Para colmo de males llega la canción “My Love, My Life” de ABBA, porque Spotify me quiere mucho y quiso que terminara de sacar expectorar toda la pena que alguna vez he sentido.

La canción es una despedida que está dedicada (en mi caso) a ese amor que ha significado tanto para uno y del cual no se tenido más opción que alejarse:

“Como una imagen pasando, mi amor, mi vida;
En el espejo de tus ojos, mi amor, mi vida;
Ya sé que no me perteneces,
Vete lejos, Dios te bendiga.
Tú eres aún mi amor, mi vida.
Siempre serás mi único…”

Ahora que ya no hay marcha atrás en mi decisión de permanecer solo hasta que Dios me lleve, me siento abrumado por el futuro, por todas las cosas que me depara la vida. La soledad y la oscuridad que me aprietan son terribles. Chris ya me ignora y siento puñales en cada mensaje que le doy y me responde como a un desconocido. Recurro a Dios, a santos, a mi Madre la Virgen y siento que ya no me dan las fuerzas.

En parte, es lo que he pedido, yo mismo me ofrecí como cordero a ser degollado para la salvación de las almas. Sin embargo, ya las fuerzas no me alcanzan para resistir. Me acuerdo que yo mismo le pedí a Dios que me mandara más y más penas pensando que podía sostener mi fe frente a tanto golpe, pero la realidad fue otra. Ahora creo que la voy a perder por tanto ataque.

Me siento en un vaivén de emociones: pena, desesperación, cólera, alegría por la misericordia que Dios tiene conmigo y porque como rayos de luz siento su amor a mi lado pero parecen más flashes que rayos permanentes. Al escribir esto y descubrir que puedo recurrir a Dios para que me quite este peso me siento entusiasmado y emocionado porque mi Padre Celestial si me escucha y como siempre, escucha todo lo que le pido.

Voy a mejorar, voy a estar bien y encontraré refugio en Cristo. Todo lo podré con Él.

¡Ánimo, Omar! ¡No te bajes de la cruz!  




Comentarios

Entradas populares de este blog

Once again...

Afirmando camino

Último sol de mi 2015